Índice de contenido:
- Siniestros con explosiones y mezclas detonantes.
- Protocolo operativo ante fuego en personas.
- Tácticas de extinción en forrajes, trapos, maderas y papeles.
- Fuegos en productos químicos.
- Fuegos en locales con instalación eléctrica.
- Fuegos en edificios y estructuras edilicias.
- Siniestros en chimeneas y salas de calderas.
- Incendios en transportes terrestres, cisternas, buques y aviación.
- Simulacro de examen tipo test oficial.
La variedad de escenarios a los que se enfrentan los servicios de intervención exige una clasificación rigurosa de las tipologías de siniestros. Cada material, instalación o entorno afectado presenta unos riesgos específicos inherentes que determinan de forma directa la táctica de ataque, la elección del agente extintor idóneo y los protocolos de seguridad que deben adoptar las dotaciones operativas.
1. Siniestros con explosiones y mezclas detonantes
Las explosiones constituyen uno de los fenómenos más críticos y peligrosos en las labores de extinción. Debido a que sus efectos destructivos y ondas de presión son instantáneos, no es factible combatir una explosión directamente una vez iniciada; la estrategia operativa de bomberos debe enfocarse de manera unívoca en la prevención activa mediante la supresión de sus causas originarias.
La acumulación de mezclas detonantes en proporciones críticas de gas o vapor combinados con el aire del ambiente puede desencadenar una explosión violenta ante la mínima presencia de una llama abierta, una chispa eléctrica, altas temperaturas por radiación o un choque mecánico.
| Vectores de Riesgo Gaseosos | Líquidos Inflamables Críticos |
|---|---|
| Gas ciudad • Acetileno • Hidrógeno • Monóxido de carbono (CO) • Sulfhídrico • Amoniaco | Bencina • Éter • Gasolina • Sulfuro de carbono • Alcoholes |
Asimismo, los polvos combustibles en suspensión dentro de espacios confinados son capaces de generar deflagraciones masivas conocidas técnicamente como explosiones de polvo. Los opositores deben memorizar obligatoriamente las materias propensas y los focos estructurales de este riesgo:
| Materias Propensas a Explosión de Polvo | Focos Físicos de Origen Estructural |
|---|---|
| Azúcar • Madera • Carbón • Almidón • Papel • Corcho • Aluminio • Harina | Calderas de vapor • Botellas de gases comprimidos o licuados • Compresores industriales • Generadores de acetileno • Extintores defectuosos bajo presión |
Precauciones críticas ante riesgos de explosión
Cuando el mando de la intervención determine que existe un riesgo inminente de explosión, se ejecutarán de forma estricta las siguientes directrices tácticas de seguridad:
- Establecer perímetros de seguridad amplios, evacuando de inmediato a curiosos, personal civil y cualquier miembro no esencial de las dotaciones.
- Suprimir de forma absoluta cualquier foco térmico, llama abierta o generación de chispas provocadas por aparatos eléctricos no estancos, choques mecánicos o fricciones de herramientas.
- Proceder a la ventilación táctica controlada del inmueble para dispersar las acumulaciones gaseosas y evitar que alcancen sus rangos de inflamabilidad.
- Refrigerar de forma continua con líneas de agua los recipientes de gases comprimidos, polvorines de explosivos o tanques de hidrocarburos expuestos a la radiación térmica.
- Recubrir con aportaciones de arena seca las masas de metales en fusión o materiales reactivos en ignición.
⚠️ Prohibición Absoluta de Tribunal - Masas en Fusión:
Queda estrictamente prohibido el uso de agua sobre masas metálicas o químicas en fusión o ignición extrema. La proyección hídrica provoca una vaporización instantánea violenta y la descomposición molecular del agua en hidrógeno (H₂) y oxígeno (O₂), incrementando exponencialmente el riesgo de una explosión química masiva.
2. Protocolo operativo ante fuego en personas
La intervención ante una víctima cuyas ropas se encuentren envueltas en llamas se rige por un protocolo de soporte vital y extinción físico inmediato, estructurado en seis fases rígidas de actuación:
- Derribo e inmovilización: Acostar rápidamente a la víctima en el suelo e impedir por la fuerza que corra, evitando así que el movimiento avive las llamas y que los gases calientes alcancen las vías respiratorias superiores y la cabeza.
- Sofocación por envoltura: Envolver el cuerpo de la persona con una manta o abrigo de tejidos naturales (lana o algodón). Queda totalmente prohibido el uso de prendas sintéticas, nylon o plásticos, ya que se funden adhiriéndose gravemente a la dermis.
- Rodamiento controlado: Hacer rodar a la persona sobre el firme protegiendo de forma prioritaria la zona del cuello y la cara, ordenándole mantener los ojos y la boca firmemente cerrados.
- Extinción remanente: Completar la neutralización del fuego residual empleando un extintor portátil adecuado o vertiendo cubos de agua limpia directamente.
- Activación sanitaria: Solicitar de forma inmediata la presencia de asistencia médica y servicios de emergencias sanitarias en el lugar.
- Atención de lesiones: Abstenerse rigurosamente de realizar curas caseras, aplicar pomadas o retirar las ropas adheridas a las quemaduras hasta la llegada del personal médico.
3. Tácticas de extinción en forrajes, trapos, maderas y papeles
Los fuegos de combustibles sólidos ordinarios (Clase A) presentan comportamientos muy diversos según su densidad, almacenamiento y empaquetamiento:
🌾 Incendios en almacenamientos de forrajes
Se debe acometer el foco desplegando el mayor número posible de líneas de agua, alternando ataques a chorro y pulverizados según la necesidad de penetración, mientras se refrigeran activamente las estructuras del recinto para evitar colapsos. En acopios al aire libre, se protegerán prioritariamente las pilas situadas en la dirección del viento dominante.
Si el forraje se encuentra compactado en fardos, se aislarán los lotes no afectados, procediendo a remover, esparcir y remojar la materia en ignición. Por seguridad, se prohíbe caminar directamente sobre los montones debido al riesgo latente de oquedades y pozos de fuego internos; se emplearán tablones de reparto o escaleras de ganchos para progresar safely.
🧵 Fuegos en depósitos de trapos y textiles
Los trapos secos y especialmente los impregnados de grasas o aceites industriales poseen una alta inflamabilidad y son propensos a fenómenos de autocombustión. Generan humos densos con ácidos acres muy irritantes, haciendo estrictamente obligatorio el uso del equipo de respiración autónoma (ERA). Las maniobras requieren la aplicación masiva de agua, ventilación táctica de los locales y un exhaustivo remojado final de toda la materia textil.
📄 Extinción en almacenes de papel y archivos
El ataque varía según la disposición física del material de Clase A. El papel suelto en entornos administrativos se controla con rapidez mediante líneas convencionales. En sótanos y archivos subterráneos, la acumulación de humos asfixiantes impone el uso obligatorio de ERA y ventilación forzada.
Cuando el papel se encuentra fuertemente apilado, la combustión es lenta y profunda (fuego latente interno); se debe atacar aplicando agua a la máxima presión hidráulica para romper los bloques, protegiendo las pilas colindantes. Se restringe el tránsito a pie sobre las pilas por riesgo de derrumbe de carga, recomendando el uso de maquinaria pesada o toros mecánicos. En estancias confinadas, las ventanas y puertas solo se abrirán cuando las líneas de ataque estén presurizadas y listas para contener el aporte súbito de oxígeno. En secaderos industriales de papel pintado, debido a la violencia del fuego, es vital aislar las naves contiguas e identificar los disolventes químicos utilizados en el proceso.
🪵 Siniestros en almacenes e industrias de la madera
Estos incendios suelen iniciarse de forma común en las proximidades de las maquinarias de corte debido al acúmulo de subproductos de alta superficie específica como virutas y serrín, presentando velocidades de propagación extremadamente rápidas. Al catalogarse como un fuego clásico de Clase A, el ataque prioritario se ejecuta combinando chorros sólidos para romper estructuras y agua pulverizada para absorber la energía térmica, aislando de forma perimetral la maquinaria y los paquetes de madera limpios mediante cortinas de agua y refrescando los paramentos estructurales del establecimiento.
🪨 Extinción en fuegos de carbón
Intervenciones al aire libre: Si el volumen del acopio es pequeño, se combate directamente aplicando agua. En almacenamientos de gran volumen, se requiere el despliegue de líneas con chorros a alta presión acompañados de la excavación de zanjas perimetrales para separar físicamente la masa afectada, procediendo a dispersar e ir apagando el material de forma fraccionada.
Siniestros en silos: La primera medida táctica es aislar por completo el silo afectado. Si la masa confinada en ignición es pequeña, se puede optar por la inundación total con agua; en caso contrario, se debe extraer el carbón para extenderlo al aire libre. Debido al alto riesgo de acumulación de monóxido de carbono (CO), es obligatorio ventilar enérgicamente el entorno y se prohíbe taxativamente que los bomberos actúen en solitario.
☁️ Fuegos en almacenamientos de algodón
Las fibras de algodón presentan una extinción sumamente compleja, existiendo un riesgo severo de autocombustión interna cuando las balas han absorbido humedad. Las maniobras exigen la aportación máxima de agua a gran presión, el aislamiento de los lotes limpios y la extracción física de las balas afectadas para abrirlas y apagarlas individualmente, aplicando este procedimiento incluso a aquellas pacas que parezcan aparentemente intactas. Estos escenarios requieren establecer una prolongada vigilancia preventiva posterior por el riesgo latente de reignición subsuperficial.
4. Fuegos en productos químicos
Los incidentes con sustancias químicas son altamente peligrosos debido a sus propiedades de inflamabilidad, riesgos inminentes de explosión masiva, desprendimiento de vapores nocivos o tóxicos y proyecciones violentas de ácidos y bases. La conducta operativa de la dotación se regirá bajo cuatro fases rígidas de intervención:
- Fase de información: Recabar datos de forma inmediata a través del personal técnico o responsables de la empresa sobre la naturaleza exacta, fichas de seguridad y cantidad de los productos implicados.
- Perímetro de seguridad: Alejar por completo al público y establecer zonas de exclusión estrictas.
- Protección NBQ: Uso obligatorio e ininterrumpido del equipo de respiración autónoma (ERA) y trajes de protección química según el nivel de riesgo.
- Ataque masivo y confinamiento: Ejecutar un despliegue hidráulico masivo enfocado a fijar el fuego y cortar las vías de propagación. Las maniobras operativas de traslado o neutralización de los productos químicos remanentes deben ser coordinadas o ejecutadas exclusivamente por personal especialista.
🧪 Siniestros con alcohol y acetona (Disolventes polares)
Ante conatos de incendio o fuegos en fase inicial, se emplearán extintores de polvo químico, espumas especiales antialcohol, dióxido de carbono (CO₂), agua pulverizada fina o la interposición de mantas o trapos húmedos. Cuando el incendio ya se encuentra plenamente propagado a nivel estructural, la táctica principal consiste en la aplicación masiva de agua con el objetivo de extinguir por dilución química del combustible.
🛢️ Fuegos de hidrocarburos líquidos
Los combustibles líquidos derivados del petróleo (gasolina, éter, gasóleo o aceites) tienen una densidad menor que el agua y no se mezclan con ella, por lo que sobrenadan y expanden el riesgo si se aplica agua de forma incorrecta. Los conatos se atacan mediante extintores portátiles.
Los incendios desarrollados exigen de forma prioritaria el despliegue de espuma física o polvo seco para sellar los vapores. En depósitos industriales, es vital refrigerar los paramentos con agua pulverizada, estando totalmente prohibido verter agua directamente al interior del tanque para evitar fenómenos de desbordamiento violento; la espuma debe proyectarse con un choque tangencial suave contra las paredes internas del depósito.
🔥 Fugas e incendios de gas ciudad y gases licuados del petróleo (GLP)
Estos gases combustibles tienen una alta capacidad para formar mezclas detonantes en combinación con el aire ambiental.
Escape inflamado (Fuego de gas): En este escenario no existe riesgo inmediato de explosión confinada al estar el gas consumiéndose. La prioridad táctica radica en acordonar la zona, cerrar las llaves de paso generales o contadores, y obturar las botellas portátiles empleando guantes gruesos de intervención y trapos densos completamente mojados (nunca con las manos desnudas), mientras se ventila el entorno y se refrigeran los recipientes sometidos a radiación. El polvo químico seco es altamente eficaz para abatir la llama, pero no se debe extinguir la llama si no se tiene la certeza absoluta de poder cortar la fuga de gas inmediatamente después, ya que se generaría una nube explosiva invisible.
Escape no inflamado (Fuga de gas activa): Exige evacuar el entorno de forma inmediata, prohibir estrictamente fumar, encender luces o generar cualquier chispa eléctrica o mecánica, ventilar al máximo las instalaciones, equipar ERA, avisar a la compañía suministradora, cortar el tráfico vial y retirar materias combustibles. Se procederá a taponar la brecha empleando trapos, masillas obturadoras o cintas de presión; si la tubería afectada es de plomo, se puede aplastar mecánicamente para estrangular el flujo. Queda terminantemente prohibido buscar el origen de una fuga empleando llamas abiertas.
📌 Nota Técnica de Examen - Botellas de Gas GLP:
Las botellas comerciales incorporan válvulas de seguridad taradas para actuar cuando se alcanzan aproximadamente los 2/3 de la presión de timbre del recipiente. El mejor procedimiento táctico siempre será cortar el flujo en origen. Si el incendio es severo, solo se extinguirá la llama si es viable reducir o cortar la fuga al instante; en caso contrario, se debe dejar arder el gas de forma controlada mientras se monitoriza y refrigera el calentamiento del envase. Si es necesario evacuar botellas de locales afectados por un incendio, se trasladarán siempre manteniendo su válvula orientada hacia arriba.
🧴 Combustión de materiales plásticos y polímeros
La práctica totalidad de los compuestos plásticos son altamente combustibles y desprenden durante su pirólisis gases severamente tóxicos y nocivos. Es estrictamente obligatorio el uso del equipo de respiración autónoma (ERA). Las maniobras requieren la aplicación masiva de agua, ya que la gran mayoría de estos gases de descomposición son hidrosolubles y se abaten eficazmente con el agua pulverizada, debiendo acompañar la intervención con una ventilación mecánica enérgica.
⚠️ Fuegos de metales reactivos (Clase D)
Engloba incendios de sodio, potasio, cesio o aluminio pulverizado. En esta tipología de siniestros no se pueden aplicar bajo ningún concepto las técnicas de extinción ordinarias. El ataque se realiza aplicando polvos específicos para Clase D, polvo antibrasa seco o aportaciones de arena totalmente seca. El uso de agua está estrictamente prohibido, ya que reacciona de forma violenta y exotérmica con estos metales, reavivando el foco y provocando proyecciones y explosiones.
5. Fuegos en locales con instalación eléctrica
La presencia de tensión eléctrica en el escenario del incendio condiciona por completo los agentes y las distancias mínimas de seguridad para evitar riesgos de electrocución por conductividad a través del chorro de agua.
⚡ Intervenciones en baja, media y alta tensión
Para los exámenes de oposición oficiales, recuerda las horquillas de tensión normalizadas en corriente alterna (AC): muy baja tensión (inferior a 50V), baja tensión (entre 50 y 430V AC), media tensión (de 400 a 1.000V AC) y alta tensión (superior a 1.000V AC).
Los fuegos en entornos de baja y media tensión se pueden combatir inicialmente con los medios de extinción habituales no conductores (polvo, CO₂). Si el siniestro afecta a instalaciones de alta tensión en fachadas, plantas bajas o sótanos, la primera prioridad del mando es solicitar el corte de línea inmediato a la empresa suministradora.
Si el fuego se localiza en el interior de un transformador eléctrico, se avisará a la compañía, se prohibirá tocar los aparatos y solo se acometerá la extinción cuando exista constancia e informe escrito del corte de corriente. Para preservar los devanados y aislamientos mecánicos de las máquinas, se evitará el impacto de un chorro directo sólido, optando obligatoriamente por el uso de agua pulverizada.
⚠️ Caso Excepcional de Examen - Ataque sin Corte hasta 2.500V:
En situaciones extremas y excepcionales donde sea imprescindible extinguir instalaciones bajo tensión de hasta 2.500V sin que se haya efectuado el corte eléctrico, se autoriza exclusivamente el uso de agua pulverizada empleando una lanza de triple efecto. Es una norma de seguridad estricta no aproximarse a una distancia menor de 2 metros del elemento conductor, debiendo retroceder de inmediato si el bombero experimenta picazón en las manos o extremidades, y prestando atención para evitar acumulaciones de agua de escorrentía o chorreo que conecten el plano del suelo con la zona bajo tensión.
🔌 Riesgos asociados a la electricity estática
En entornos industriales y de almacenamiento de líquidos inflamables, la electricidad estática constituye un vector crítico de ignición. Todos los cuerpos físicos e instalaciones son susceptibles de electrizarse y acumular cargas electrostáticas por fenómenos mecánicos comunes: contacto directo entre materiales, compresión de gases, calentamiento térmico, fragmentación de partículas, procesos rápidos de evaporación, frotamiento superficial o durante el trasvase de líquidos inflamables a altas velocidades. Por ello, es obligatorio el uso de líneas de toma de tierra operativas para equipotencializar los sistemas antes de iniciar cualquier maniobra con riesgo químico.
6. Fuegos en edificios y estructuras edilicias
El comportamiento del fuego en las estructuras urbanas varía sustancialmente según el sector de incendio afectado, obligando a los intervinientes a adoptar precauciones de seguridad específicas en función de la compartimentación y el tipo de forjado:
🪵 Forjados, tabiques y paneles de madera
Suelen originarse debido a sistemas de calefacción o conducciones eléctricas defectuosas. Su presencia se detecta por la radiación de calor o la salida de humos a través de las juntas o intersticios constructivos. Las maniobras exigen despejar y descubrir los elementos ocultos, aplicando agua pulverizada fina o interponiendo trapos húmedos. Es un dato relevante de examen que este tipo de fuego puede propagarse de forma interna entre vigas, dejando intervalos o tramos de estructura completamente intactos.
🏢 Habitaciones, oficinas y pisos comunes
Son los incidentes estructurales más frecuentes, comúnmente iniciados por descuidos en papeleras o mobiliario textil. Si el fuego toma importancia, la táctica exige evitar de forma estricta las corrientes de aire, alejar los materiales combustibles de los pasillos de evacuación, cerrar las ventanas de las plantas superiores para frenar el efecto chimenea, abrir la puerta de acceso agachado y al abrigo del paramento, y atacar de inmediato la base de las llamas.
📉 Sótanos, bodegas y espacios confinados bajo rasante
Se caracterizan por la acumulación extrema de humos opacos y un fortísimo estrés térmico. El protocolo impone cortar los suministros de gas y electricidad en el exterior, priorizar los salvamentos, guiar la localización del foco mediante el uso estricto de una cuerda de guía o de seguridad, y progresar de la forma más rápida y baja posible, ya que los gases calientes tóxicos ocupan siempre el plano superior. Las lámparas de iluminación estancas deben encenderse antes de traspasar el umbral de la atmósfera peligrosa.
🏚️ Fuegos en desvanes y buhardillas
Suelen ser recintos con un gran acúmulo desordenado de enseres y donde las pavesas pueden perforar fácilmente los paneles plásticos. Las maniobras tácticas consisten en proteger las correas y las armaduras estructurales del tejado, vigilar los desvanes colindantes, evitar la proyección directa de chorros pesados sobre las tejas para prevenir derrumbes mecánicos, controlar las cargas de agua para no sobrecargar el forjado y señalizar adecuadamente la ubicación de claraboyas y lucernarios.
7. Siniestros en chimeneas y salas de calderas
Las instalaciones térmicas urbanas e industriales representan un riesgo habitual que requiere el control de las ventilaciones e instalaciones mecánicas:
🧱 Fuegos de chimenea
Los indicios claros de este siniestro son un fuerte olor a hollín, un zumbido característico en el tiro, la caída de residuos carbonizados y la salida de chispas visibles por la corona superior. Está provocado por la inflamación del hollín y alquitranes acumulados. Sus principales riesgos son la generación de grietas en el conducto de obra, la propagación del fuego a forjados colindantes, la intoxicación por monóxido de carbono (CO) y la ignición de materiales combustibles cercanos. La extinción se acomete por sofocación mediante agua pulverizada desde la base inferior, aprovechando el vapor generado y taponando el tiro; en ocasiones se requiere realizar un boquete técnico a la altura del foco. Queda totalmente prohibido el uso de un chorro directo sólido, ya que el violento choque térmico agrietaría o colapsaría el conducto de obra.
🛢️ Fuegos en calderas de fueloil
Generalmente provocados por un fallo en el quemador o una avería en los sistemas de corte automático. La primera medida operativa obligatoria es detener el suministro de combustible accionando la válvula de corte exterior de emergencia. El local debe intervenirse aplicando los mismos protocolos de seguridad fijados para los fuegos en sótanos. Si el volumen de fueloil derramado es pequeño, se extinguirá empleando polvo químico seco, mientras se refrigeran y protegen las inmediaciones del recinto.
8. Incendios en transportes terrestres, cisternas, buques y aviación
Las intervenciones en vías públicas y sectores logísticos presentan una enorme carga térmica debido a la presencia masiva de combustibles líquidos o gases licuados presurizados:
🚗 Fuegos en vehículos convencionales
Si el incendio es de baja intensidad y se localiza en el cableado eléctrico o por un sobrecalentamiento mecánico, se procederá a cortar el contacto, desconectar los bornes de la batería y aplicar polvo químico seco o CO₂. Si el fuego toma incremento generalizado, se desplegarán líneas de agua para extinguir la carrocería, protegiendo y enfriando prioritariamente el depósito de combustible.
🚛 Camiones cisterna de gases licuados (Butano y Propano)
Estas cisternas están fabricadas con chapas de acero de alta resistencia y cuentan con valvulería de cierre automático y limitadores de flujo con orificios de aproximadamente 1,5 mm. Ante la presencia de un fuego que las afecte directamente, se debe actuar con máxima celeridad: alejar la cisterna si es viable o desplegar un enfriamiento masivo con agua abundante desde todos los ángulos posibles para evitar el colapso térmico del metal.
⚠️ Umbral Crítico de Examen - Riesgo de Explosión por BLEVE:
El personal debe monitorizar de forma ininterrumpida el manómetro de presión de la cisterna. Si la presión interna alcanza o supera los 20 kg/cm², se ordenará de forma inmediata la evacuación absoluta de todas las dotaciones de bomberos. El radio mínimo de seguridad ante una explosión por BLEVE se establece por encima de 1 kilómetro de distancia.
☣️ Vehículos con transporte de mercancías peligrosas e industriales
Presentan un alto peligro debido a su inflamabilidad ante aportaciones de calor o chispas y la liberación de nubes de vapores tóxicos. Ante un vuelco sin incendio activo, se acordonará el área prohibiendo focos de ignición, se equipará ERA, se detendrá la fuga si es seguro y se aplicará agua pulverizada exclusivamente para abatir mecánicamente los vapores en suspensión.
Si hay fuego activo y es de pequeñas dimensiones, se ataca con polvo o CO₂; si es un incendio generalizado, se desplegará espuma física enfriando el depósito de carga. Se debe evitar de forma rigurosa que el vertido de productos químicos alcance la red de alcantarillado público.
🚢 Siniestros en barcos, barcazas e infraestructuras navales
Presentan una complejidad táctica similar a la de los incendios en sótanos confinados. La primera prioridad absoluta de la dotación es ejecutar el salvamento de los tripulantes. El ataque al fuego se realiza en función de la clase de combustible implicado, intentando aproximar la embarcación a la orilla del muelle y desplegando pasarelas seguras. Es vital controlar estrictamente el volumen de agua de extinción proyectado al interior del casco para evitar comprometer la flotabilidad del buque; se deben activar de forma paralela motobombas de achique y sistemas de sentinas.
🛩️ Fuegos en aeronaves y accidentes de aviación
Suelen ser la consecuencia de impactos severos o aterrizajes forzosos. La misión prioritaria y urgente de las dotaciones aeroportuarias es el salvamento de los supervivientes. Los fuegos de combustibles líquidos de aviación (gasolina o queroseno) se baten masivamente mediante polvo químico seco o CO₂. El control de las partes metálicas calientes (aleaciones de magnesio), las estancias interiores del fuselaje y las bodegas de equipajes se ejecuta mediante líneas de agua a chorro sólido y pulverizada.
📋 Simulacro de Examen Oficial: Clases de Siniestros