8. ZONAS DE TRABAJO DE SEGURIDAD EN RESCATE VEHICULAR

Curso Descarcelación vehicular y rescate en accidentes de tráfico: Las zonas de trabajo de seguridad de los intervinientes en operaciones de rescate de accidentes de tráfico. Zona caliente. Zona templada. Zona fría.

Zonificación de la escena en rescate vehicular

Áreas de seguridad en la zona de trabajo

En una intervención de rescate vehicular, multitud de profesionales deben actuar simultáneamente en un espacio generalmente reducido. El despliegue de equipos, el movimiento continuo de personal y el estrés propio de la emergencia pueden generar situaciones de desorden si no se gestionan adecuadamente.

A este escenario se suman los riesgos derivados del propio accidente y los peligros asociados al tráfico rodado circundante. Por tanto, resulta fundamental establecer una organización rigurosa que garantice, de forma prioritaria, la seguridad de todos los intervinientes.

Es de máxima prioridad, tanto para la protección de las víctimas como de los propios servicios de emergencia, que las primeras dotaciones en el lugar adopten de inmediato las medidas de seguridad críticas para estabilizar y asegurar la escena.

Y además, que el resto del personal que vaya llegando sea conocedor de la organización de la zona de trabajo.

Medidas operativas esenciales para la seguridad y estabilización de la escena:

  • Ubicación del vehículo de rescate: Se posicionará antes del siniestro, cruzado en la vía para hacer de escudo y proteger el área de trabajo. Debe mantenerse lo más visible posible, asegurando que ninguna persona permanezca en su interior durante las operaciones.
  • Ubicación de recursos sanitarios y de apoyo: Las ambulancias, furgones policiales y servicios funerarios se situarán detrás del accidente, alineados con el flujo seguro de la circulación.
  • Establecimiento del perímetro: Es imperativo delimitar una línea de seguridad clara mediante conos, señalización vial, agentes o vehículos, garantizando que tanto los intervinientes como el público respeten dicho perímetro.
  • Gestión de afectados no atrapados: Los implicados con movilidad (heridos leves, testigos o espectadores) deben ser evacuados y reubicados en zonas seguras, preferiblemente tras los guardarraíles o las cunetas fuera de la calzada.
  • Control de vías de evacuación: Mantener despejados y operativos los accesos y salidas de la escena para el flujo continuo de los vehículos de emergencia.
  • Equipo de Protección Individual (EPI): Obligatoriedad de utilizar en todo momento ropa de alta visibilidad y los elementos de seguridad reglamentarios.

El establecimiento y delimitación de las zonas caliente, templada y fría contribuye directamente a:

  • Optimizar la intervención coordinada: Evita interferencias y solapamientos operativos entre los diferentes servicios de emergencia actuantes.
  • Maximizar el control de seguridad: Permite supervisar de forma rigurosa los riesgos específicos y el uso de los EPI adecuados en cada área.
  • Restringir el acceso a personal no autorizado: Impide la entrada de curiosos, espectadores o personal ajeno que pueda comprometer la seguridad o la escena del siniestro.
  • Facilitar el mando operativo: Proporciona al Director de la Extricación o Mando del Siniestro una visión clara de la disponibilidad y despliegue de los recursos y medios tácticos.

La Zona Caliente en accidentes de tráfico

También denominada zona de auxilio o de intervención directa, la zona caliente es el espacio físico que abarca a los vehículos siniestrados, a las víctimas atrapadas y a un radio operativo inmediato de seguridad de al menos 2 metros a su alrededor.

En este perímetro intervienen de forma exclusiva las dotaciones de bomberos y el personal sanitario estrictamente necesario para la estabilización y la extracción. Existe una tendencia natural y contraproducente a la saturación de personal en esta área debido a la urgencia por prestar ayuda; sin embargo, se debe cumplir bajo disciplina táctica el principio operativo de que "mayor cercanía al herido no se traduce en una ayuda más eficaz". Un exceso de intervinientes solo genera interferencias y multiplica los riesgos de accidente.

Ubicación del mando operativo: Es aconsejable que el mando o jefe de intervención permanezca en la zona caliente durante la valoración inicial (reconocimiento de 360 grados). Una vez completada la evaluación, su puesto de mando debe trasladarse al límite con la zona templada para mantener una perspectiva global, coordinar los recursos externos y supervisar la seguridad general.

La Zona Templada en accidentes de tráfico

También denominada zona de apoyo o de seguridad operativa, es el espacio inmediatamente contiguo a la zona caliente. Su función principal es actuar como área de transición y soporte logístico directo para las tareas de rescate.

Área de soporte táctico y logístico: En la zona templada se despliegan los equipos sanitarios y las dotaciones de bomberos de reserva o apoyo. Aquí se ubica el **puesto de herramientas** y los sistemas motrices que alimentan los equipos de corte y separación (generadores, bombas hidráulicas, etc.), así como todo el material auxiliar que pueda ser requerido de urgencia desde la zona de auxilio.

Dentro de este perímetro se posiciona la autobomba de rescate, cuya ubicación idónea se establece a una distancia de entre 6 y 10 metros de los vehículos siniestrados. El límite exterior de la zona templada se fija aproximadamente a 2 metros por detrás de dicho vehículo pesado.

En el sector opuesto a la autobomba, pero compartiendo esta misma área de transición, se deben desplegar de forma ordenada los recursos sanitarios y de apoyo (ambulancias, furgones policiales y servicios auxiliares).

Distribución de roles en los límites del perímetro:
Límite con la zona caliente: Es el emplazamiento táctico del mando o jefe de intervención, permitiendo coordinar y conectar eficazmente el área de auxilio directo con el área de soporte logístico.
Límite con la zona fría: Es el punto estratégico donde deben ubicarse las fuerzas de seguridad y servicios policiales para el control estricto de accesos.

La Zona Fría en accidentes de tráfico

Inmediatamente contigua a la zona templada, la zona fría constituye el límite exterior perimetral del accidente. Representa el último anillo de seguridad y sirve de contención frente al entorno exterior de la vía afectada.

Control perimetral y seguridad vial: Esta área no está implicada de forma directa en las maniobras de rescate y salvamento, pero debe permanecer estrictamente señalizada. Su gestión y control corresponden a las fuerzas de seguridad ciudadana (policía o guardia civil); en su defecto, las dotaciones de bomberos deben asumir provisionalmente su delimitación y vigilancia para evitar riesgos secundarios.

En el borde exterior de esta zona se concentran de manera inevitable los servicios de conservación y mantenimiento de carreteras, los medios de comunicación, familiares de los afectados, testigos y el tráfico de vehículos retenidos.

Por este motivo, se define como una demarcación crítica y sumamente sensible que bajo ninguna circunstancia debe ser descuidada durante la intervención.

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