Índice de contenido:
- Toma de decisiones tácticas: Control frente a evacuación.
- Las 6 consideraciones críticas de seguridad para el mando.
- Parámetros de refrigeración hidráulica y tiempos límites de exposición.
- Test oficial: Control de Gases en tanques cerrados.
1. Control de riesgos en tanques cerrados
Una emergencia con un tanque presurizado o cerrado no presurizado con impacto de fuego exterior es extremadamente peligrosa y precisa de un control táctico rápido. El mando de la primera dotación interviniente debe decidir de forma inmediata entre el control o la evacuación general basándose en 6 consideraciones críticas:
- ¿Qué materia específica está involucrada en el siniestro?
- ¿Cuánto tiempo real lleva el contenedor bajo la acción directa de la llama?
- ¿Quiénes son los posibles sectores de población afectados?
- ¿Cuál es el suministro de agua y caudal hidráulico disponible en la zona?
- ¿Es físicamente posible aplicar el agua sobre la zona afectada del tanque?
- ¿Cuánto tiempo exacto tardaremos en aplicar las líneas de agua?
Si alguna de estas cuestiones no obtiene una respuesta adecuada u operativa en los primeros instantes, se debe iniciar de forma automática el desalojo forzoso y la evacuación perimetral.
⚠ Concepto Crítico de Oposición - Análisis de las 6 Variables:
- ¿Qué materia está involucrada?: Si el contenedor almacena materias catalogadas como tipo A, venenos tipo DD, oxidantes, peróxidos orgánicos, tóxicos inestables o polímeros reactivos (como el óxido de etileno), se prescribe una evacuación inmediata sin intentos de aproximación.
- ¿Cuánto tiempo lleva bajo llama?: Si la llama incide de forma directa sobre la fase gaseosa por más de 10 minutos, se debe evacuar aunque la válvula de alivio se encuentre liberando presión. Los estudios de siniestros constatan roturas catastróficas y explosiones violentas en un intervalo de entre 17 y 19 minutos de exposición continua.
- ¿Quiénes son los posibles afectados?: Si no se registra un alto riesgo inminente para vidas humanas, se evacua la zona por seguridad. En presencia de instalaciones vulnerables (hospitales, guarderías, escuelas o núcleos densos de viviendas), se intenta el control técnico para proteger la evacuación mediante líneas de protección y el uso de EPI completo.
- ¿Cuál es el suministro de agua?: Se precisa movilizar un gran volumen hídrico. Las directrices exigen un mínimo de 1.700 l/min por cisterna combinado con la regla realista de aportar el 10% de la capacidad total del contenedor. Si el abastecimiento es insuficiente, se ordena la evacuación.
- ¿Se puede aplicar agua sobre la zona afectada?: Si la disposición estructural o los obstáculos impiden que el agua incida exactamente donde impacta la llama, la refrigeración no será efectiva (un escenario habitual en accidentes de transporte). Si no se puede garantizar este impacto, se evacua.
- ¿Cuánto tardaremos en aplicar el agua?: Si las dotaciones no logran emplazar y activar monitores fijos en los primeros 15 minutos desde el inicio de la exposición térmica, se debe ordenar el desalojo inmediato de los bomberos y la evacuación de la zona caliente.
2. Control de riesgos de gases fuera de recipientes
Ante un derrame en zona abierta, el objetivo prioritario de las dotaciones se centra en contener el producto en el área más pequeña posible y minimizar la superficie afectada por los vapores. Teniendo en cuenta que muchos líquidos desprenden vapores altamente tóxicos o corrosivos, el control de la nube se ejecuta tácticamente dirigiéndola, diluyéndola y dispersándola de forma segura.
Dilución: Abatir gases y vapores
Esta maniobra consiste en emplear un fluido portador, normalmente agua pulverizada, que disuelve y abate la nube química al mismo tiempo que aporta energía e inducción de aire para forzar su dispersión. Las líneas de agua se deben aplicar estrictamente en la misma dirección del viento para evitar tocar de forma directa el charco de licuado o criogénico, ya que el aporte térmico del agua aumentaría drásticamente la tasa de vaporización.
Físicamente, los gases licuados no criogénicos se evaporan rápidamente y no suelen conformar un charco duradero en el terreno, a excepción del butano, el cloro y el amoníaco. Por el contrario, los gases criogénicos sí forman un charco líquido característico que exige confinamiento.
⚠ Inconveniente de la Dilución Hídrica:
El agua utilizada durante el batido se contamina de forma inmediata y exige maniobras paralelas de contención y neutralización de escorrentías. Es vital recordar para el examen que determinados gases como el cloro reaccionan de forma exotérmica con el agua, formando ácido clorhídrico y agravando el riesgo corrosivo en la intervención.
Cubrir con una lona de contención
Es un método táctico sencillo que emplea una lona de grandes dimensiones para reducir drásticamente el volumen de gas liberado hacia la atmósfera, lo que en ocasiones propicia fenómenos de relicuefacción espontánea bajo la cubierta y concede un tiempo valioso para coordinar la evacuación de zonas colindantes.
⚠ Prohibición de Examen - Uso de Lonas:
Queda terminantemente prohibido utilizar este método de lona en nubes o fugas de gases inflamables debido al altísimo riesgo de generar una chispa por electricidad estática durante el desplegado o fricción del tejido, lo que desencadenaría la deflagración inmediata de la atmósfera explosiva.
Relicuefacción forzada
Consiste en forzar el paso de aerosol a fase líquida canalizando la fuga a través de una manga de entre 25 y 30 cm de diámetro fabricada en nylon, PVC o neopreno. Esta técnica produce un doble efecto físico: genera un enfriamiento severo de hasta -30 ºC en el caso del amoníaco y provoca un choque cinético entre las gotas que acelera la condensación controlada del gas dentro de un recipiente de recogida.
Taponamiento y mitigación de fugas físicas
Engloba las maniobras destinadas a detener o disminuir el vertido provocado por una rotura mecánica u orificio en las paredes de cisternas o tuberías de transporte. Los equipos de taponamiento oficiales se estructuran según los siguientes materiales homologados:
- Cuñas métricas: Fabricadas en madera, teflón, nylon o caucho, con geometrías cónicas o planas. Su instalación exige golpeo por percusión utilizando obligatoriamente macetas de bronce (antichispas).
- Masillas químicas: Compuestos maleables de baja reactividad química destinados a sellar fisuras o complementar el ajuste de las cuñas mecánicas.
- Viruta de plomo: Madejas compactas tipo estropajo moldeables que se introducen a presión dentro de grietas irregulares para taponarlas por deformación del metal.
- Bridas metálicas de presión: Elementos rígidos articulados diseñados para rodear y presionar tuberías de distribución o canalizaciones dañadas.
- Eslingas textiles con tensores: Cinchas de alta resistencia mecánica equipadas con trinquetes de tensión para rodear y fijar parches sobre la virola del depósito.
- Cojines neumáticos obturadores: Cuñas, cilindros o cojines planos deformables que se introducen desinflados en la rotura y se hinchan de forma controlada conectándolos a una botella de aire respirable (ERA).
- Parches de imanes y ventosas: Placas semirrígidas de anclaje magnético o neumático rápido perimetral alrededor de orificios limpios en cisternas férricas.
Mitigación y confinamiento con espuma
La espuma contra incendios representa el agente más versátil para el control de emanaciones. La aplicación de una capa alta estabilizada consigue controlar y suprimir la emisión de vapores sobre charcos definidos, aunque su uso no resulta efectivo en la primera fase dinámica del escape en chorro.
Para el examen, la regla de oro fija es que el método más efectivo consiste en emplear espuma tipo AFFF al 6% lanzada con un equipo de media expansión con una relación de 30:1 a 75:1, lo que permite lograr una reducción de la emisión de vapores de hasta el 80% del volumen del gas.
Ignición intencionada y controlada
Técnica de ingeniería de emergencias reservada para fugas masivas e incontrolables de gases inflamables o altamente tóxicos que resultan imposibles de taponar. Se ejecuta provocando el encendido seguro de la pluma mediante antorchas pirotécnicas especiales. Al tratarse de una maniobra de altísimo riesgo térmico y mecánico, constituye una solución extrema aplicable exclusivamente por personal experto bajo condiciones meteorológicas estables.
❓ Test oficial 9.8 - Control de gases en tanques y recipientes
1. Si una llama incide de forma directa sobre la virola de un tanque cerrado presurizado durante más de 10 minutos, ¿cuál debe ser la orden táctica del mando aunque se verifique que la válvula de alivio funciona correctamente?
2. ¿Cuál es el caudal mínimo de suministro de agua exigido para la refrigeración efectiva de una cisterna de mercancías peligrosas y qué regla empírica se debe cumplir de forma realista?
3. ¿De cuánto tiempo máximo disponen las dotaciones para lograr el emplazamiento y puesta en marcha de monitores fijos de refrigeración desde el inicio de la exposición térmica del tanque antes de ordenar el desalojo?
4. El método de mitigación consistente en cubrir una fuga con una lona de grandes dimensiones para favorecer la contención y relicuefacción, ¿con qué tipo de gases está terminantemente prohibido?
5. ¿Cuál es el tipo de espuma y la relación de expansión más efectiva recomendada en los temarios oficiales para abatir y reducir hasta un 80% la emisión de vapores sobre charcos de gas definidos?