Temario del Curso de Emergencias para Bomberos
Curso online de extinción de incendios en túneles:
1. Túneles urbanos y no urbanos.
2. Túneles en trinchera, recubiertos, excavados y prefabricados.
3. Túneles terrestres, fluviales y marinos.
4. Túneles carreteros y ferroviarios.
5. Túneles con tráfico en un solo sentido y en los dos sentidos: "El efecto pistón".
6. Túneles revestidos y sin revestir.
CURSO DE INTERVENCIÓN EN INCENDIOS DE TÚNELES
Módulo: Tipos de túneles
Existen diversas clasificaciones para tipificar los diferentes túneles que se construyen. A continuación, analizaremos las principales categorías estructurales y de ubicación:
1. Túneles urbanos y no urbanos
Los túneles urbanos son aquellos situados en la vía pública dentro del núcleo de las ciudades.
Los túneles no urbanos se encuentran ubicados en el trazado de las carreteras, quedando fuera de las zonas urbanas.
Esta distinción, que a simple vista parece evidente o superflua, es de gran importancia. Condiciona en gran medida el diseño, la estructura y los elementos de seguridad que componen la infraestructura.
A igualdad de longitud, los túneles urbanos generalmente presentan mayores exigencias de ventilación y sistemas de seguridad más robustos.
Una variable fundamental para definir estas exigencias es la IMD de tráfico (Intensidad Media Diaria de tráfico). Por lógica, las infraestructuras urbanas son las que registran los valores de IMD más elevados.
2. Túneles en trinchera, recubiertos, excavados y prefabricados
2.1 Túneles en trinchera
Son zanjas o trincheras que se abren en el terreno para luego ser techadas con un forjado. Esto permite el tránsito de personas y vehículos por encima de la estructura.
Son muy comunes en las ciudades para solucionar cruces de calles con tráfico denso o para respetar zonas peatonales. Si cuentan con gran longitud, se equipan con salidas de evacuación verticales para facilitar el ascenso rápido a la superficie.
2.2 Túneles recubiertos
Se realizan en tramos de carreteras donde se ejecutan desmontes importantes. Su objetivo es evitar la presencia de taludes excesivamente grandes.
Estos taludes se evitan para prevenir el peligro de corrimientos de tierra (especialmente en épocas de lluvias intensas) o para mitigar un impacto paisajístico agresivo. Se construyen desmontando el terreno, instalando uno o varios tubos estructurales y cubriéndolos finalmente con tierra.
2.3 Túneles excavados
Son aquellos que se perforan directamente en el terreno, extrayendo únicamente la tierra y roca necesaria para crear la cavidad lineal interna. Corresponden a la gran mayoría de los túneles de la red vial convencional.
2.4 Túneles prefabricados
Están constituidos por módulos o piezas previas que se alinean, apoyan y ensamblan en el lugar definitivo.
Por lo general, se diseñan para atravesar masas de agua en lugar de terreno sólido. Se consideran túneles acuáticos destinados a salvar barreras hidrográficas y no accidentes orográficos.
3. Túneles terrestres, fluviales y marinos
Los túneles terrestres atraviesan el terreno continental, mientras que los túneles fluviales cruzan por debajo de lagos o cursos de ríos.
Los túneles marinos atraviesan el fondo del mar. Un ejemplo emblemático es el Eurotúnel en el Canal de la Mancha, infraestructura que conecta Inglaterra con Francia.
Tanto las variantes fluviales como las marinas pueden construirse de forma excavada (por debajo del lecho impermeable del agua) o mediante sistemas prefabricados. En este último escenario, en lugar de perforar bajo el fondo, los módulos prefabricados se asientan y fijan directamente sobre el lecho subacuático.
4. Túneles carreteros y ferroviarios
Los túneles carreteros albergan tráfico rodado, combinando vehículos ligeros y pesados.
Los túneles ferroviarios están diseñados exclusivamente para el tránsito de trenes.
Dado que los pasajeros de un tren atraviesan la infraestructura confinados en los vagones y sin opción de evacuar por cuenta propia de inmediato, los túneles ferroviarios cuentan con medidas de seguridad diferentes a los carreteros.
Por lo general, sus sistemas de protección activa y pasiva suelen ser menos complejos que los de la red vial. Esta diferencia se fundamenta técnicamente en que el transporte ferroviario registra una menor siniestralidad estadística, gracias al control automatizado y las características intrínsecas del tráfico guiado por vías.
5. Túneles con tráfico en un solo sentido y en dos sentidos
Los túneles con tráfico en dos sentidos operan cuando existe un único tubo estructural bidireccional, concentrando ambos flujos de circulación en la misma cavidad.
Los túneles con un único sentido de circulación son la norma en autovías y autopistas. Su principal ventaja radica en que cada sentido dispone de un tubo independiente; es decir, coexisten dos túneles paralelos segregados.
Esta configuración de tubos unidireccionales incrementa exponencialmente la seguridad de los usuarios al anular el riesgo de colisiones frontales.
Asimismo, en caso de incendio, este diseño estructural reduce las dificultades operativas para los equipos de bomberos, optimizando las maniobras de extinción, el control de humos y las tareas de rescate.
El efecto pistón
El sentido de la circulación del tráfico determina directamente la dinámica del aire interior debido al fenómeno físico conocido como "efecto pistón".
Al adentrarse en la cavidad del túnel, los vehículos actúan de forma similar a un émbolo que empuja la masa de aire estanca, mientras que las paredes del túnel hacen las veces de cilindro neumático.
En túneles unidireccionales, las emboladas de presión sucesivas generadas por los vehículos en movimiento provocan una corriente de viento constante y favorable en su mismo sentido de marcha.
En túneles bidireccionales, el flujo de aire se vuelve caótico e impredecible. Las emboladas mecánicas de los vehículos que viajan en direcciones opuestas se contrarrestan entre sí, anulando un patrón de ventilación natural definido.
6. Túneles revestidos y sin revestir
Los túneles sin revestir son aquellos donde la roca o el terreno natural quedan completamente expuestos al usuario. Son habituales en macizos rocosos competentes y duros, donde el riesgo de desprendimiento geológico es mínimo.
Los túneles revestidos incorporan una capa protectora que aísla y cubre la superficie excavada del terreno. Este acabado técnico se ejecuta mediante láminas impermeabilizantes, paneles de chapa o revestimientos estructurales de hormigón.
El revestimiento con hormigón aporta ventajas críticas: proporciona protección frente a desconches de roca, eleva la resistencia estructural pasiva ante el fuego (clave en incendios confinados) y genera un régimen de ventilación más laminar al reducir las pérdidas de carga por fricción contra las paredes.